Complicaciones psicológicas ante desastres naturales y su abordaje terapéutico

Jocelyn Arellano

Psicoterapeuta Psicoanalítico

08. 09. 2017

 De lo que tengo miedo es de tu miedo"

 

-William Shakespeare-

Imagen de Instagram: @psicovia

 

Debido a los eventos recientes en México, decidí realizar un pequeño escrito sobre las complicaciones psicológicas ante desastres y dar a conocer a una nueva técnica para su abordaje terapéutico. Los que nos dedicamos a la salud mental tenemos la obligación (en la medida de lo posible) de prestar apoyo a quien lo necesite, ya sea directamente en la clínica o facilitando información a la comunidad.

 


Quisiera comenzar diciendo que el miedo es una reacción emocional perfectamente natural ante un suceso (externo o interno) que se traduce amenazante para nosotros o lo valorado. En circunstancias de crisis la rápida toma de decisiones pueden ser la diferencia entre la vida y la muerte.  

 

"no es posible decidir correctamente si las mismas

están influidas por un miedo que  desorganice la mente".

 

Como el psiquismo y el cuerpo están entrelazados indiscutiblemente, ocurren manifestaciones en ambos casos; entra en estado de alerta con un único propósito: sobrevivir.  El cuerpo produce adrenalina, aumenta la frecuencia cardiaca y respiratoria, sudoración, enrojecimiento, dilatación de las pupilas, mayor irrigación sanguínea en los músculos, mayor presión arterial, etc. Por otro lado, cuando sucede un desastre los sujetos suelen tener una marcada reacción emotiva; aumenta la ansiedad y  es común sentir indefensión. El miedo está arraigado a vivencias infantiles traumáticas, y cuando hay un detonante de magnitud considerable, las personas pueden llegar a regresionarse a esos momentos junto con sus asociaciones. Varían las actitudes y conductas, pero las más frecuentemente observables tienen que ver con tres posibilidades;  congelamiento (shock), huida, sumisión o defensa (agresión).

 

El conocido estrés post-traumático, no es el único trastorno psicológico producido como consecuencia a desastres. Existe una amplia gama de complicaciones psicológicas que pueden devenir y nadie está exento; los equipos de rescate, voluntarios y afectados pueden necesitar asistencia de esta índole. 

 

 

Intervención psicológica

 

 A continuación expondré los principales puntos de un relativamente nuevo modelo de abordaje psicoterapéutico en casos de siniestros naturales. Toda la información fue recolectada del artículo “La intervención psicológica en emergencias y desastres: la focalización antagónica como técnica específica” de Javier Rodríguez Escobar.

 

El Instituto de Psicoterapia Psicoanalítica de Sevilla creó la Unidad de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres, mejor conocida como “La Unidad de Isis”. Cuentan con bases teóricas específicas sobre el impacto psíquico por desastres y su principal característica es su modo de trabajo; es dirigido sobre un foco ansiógeno y de conflicto, o en su contraparte de conflicto y un foco ansiolítico. Plantean que existen tres posibles reacciones psicodinámicas en los afectados:

 

a. Colapso Narcisístico.

• Trastorno psicosomático.

• Depresión esencial.

• Descontrol de impulsos (acting).

 

b. Duelo (normal o con evolución a duelo patológico).

• Apatía, tristeza vital y angustia.

• Culpa (paranoide o depresiva).

• Ideas de muerte.

 

c. Desorganización psíquica.

• Trastornos neuróticos.

• Trastornos psicóticos.

 

Hace hincapié en la importancia de trabajar internamente el impacto del evento por medio de la elaboración- evitar la negación, entender los fenómenos internos ante la catástrofe, promover la tolerancia a la frustración y a su padecer, y si es posible reconciliar los motivos inconscientes- sin provocar más angustia de la necesaria que pueda agravar el cuadro clínico. 

 

Su abordaje se realiza por medio de las siguientes estrategias de valoración y acción.

 

1. Etapa logística.

• Evaluación del impacto.

• Exploración de la curva vital.

 

2. Etapa estratégica.

• Contención inicial.

• Exploración de focos de contención.

• Elaboración del duelo.

• Fortalecimiento de la identidad.

• Bajar la angustia.

 

3. Etapa Táctica.

• Terapeuta presente y activo.

• Estudios de las oscilaciones vitales.

• Trabajar la idealización de los objetos perdidos y la culpa.

• Vínculo transferencial divalente, favoreciendo la idealización.

• Técnica catártica.

 

4. Etapa Técnica.

• Intervenciones didácticas y vinculación afectiva fusional.

• Interrogación semidirectiva.

• Elaborar la rabia y la culpa.

• Buscar la integración de objeto total.

• Fortalecimiento yoico y de áreas del yo libres del conflicto.

• Hacer narrar de forma repetitiva y con detalles el hecho traumático.

 

El problema no radica en las cuestiones teórico-técnico sino por las condiciones en las cuales son aplicadas. Las características principales que las hacen diferentes a otros escenarios terapéuticos son:

 

• Gran impacto emocional.

• Intervenciones en poco tiempo.

• Gran cantidad de gente a los que atender.

• Condiciones ambientales precarias.

• Cansancio y fatiga del terapeuta por el tiempo. 

 

Estos criterios de evaluación psicológica deben ser realizados por especialistas en el área mental, de lo contrario podría resultar contraproducente. 

 

Independientemente de la urgencia es necesario llevar un proceso psicoterapéutico personal. La Psicoterapia ofrece un espacio y tiempo para poder expresar emociones, preocupaciones, temores y fantasías; es una segunda oportunidad de reconstruir  historias desfavorables, de elaborar las situaciones dolorosas y traumáticas. Una importante lección a la que todos estamos destinados es a perder lo amado, y no se podrá lograr mientras estemos fijados en tratar de volver permanente lo impermanente. 

 

1. Licenciada en Psicología por la ULSAC, Maestría en Psicoterapia General por la Asociación Psicoanalítica Mexicana. Psicoterapeuta de adolescentes y adultos. Fundadora de la red de servicio de psicoterapia PSICOVIA. Escritora, asesora de guión, selección de casting de la productoras cinematográficas mexicanas Independientes.

Contacto: jocelyn.arellanomerino@gmail.com


El sueño pensado desde la Metapsicología

Jocelyn Arellano

Psicoterapeuta Psicoanalítico

02. 08. 2017

 “Un hombre que no se alimenta de sus sueños, 

envejece pronto”

 

-William Shakespeare-

Introducción

 

 

El mundo de los sueños ha sido siempre un tema de gran interés por las artes, las ciencias y las disciplinas en general. Se han desarrollado creencias y teorías de todas índoles, para encontrar un significado verosímil en sus contenidos y elementos.

 

Frecuentes ejemplos encontramos donde se les ha otorgado valor divino, profético y demoníaco. Desde el punto de vista psicoanalítico el sueño es “un producto mental único, involuntario y espontáneo, hereditaria, cíclico y vitalicio; una modalidad específica del pensamiento, la más privada, proyectiva y pura” (Santamaría, 1975, p. 114); pero me pregunto ¿de donde viene éste gran interés por explicar el sueño? ¿qué factor es el que vuelve este enigma tan irresistible?

 


 

El presente ensayo hace una descripción del sueño y se centra principalmente en la creatividad onírica desde la perspectiva psicodinámica y la psicología del self . El concepto y naturaleza del sueño será expuesta desde la Metapsicología , nombre otorgado a la Psicología fundada por el Dr. Sigmund Freud. Hago uso de las aportaciones teóricas de la psicología del self  del medico y psicoanalista austriaco Heinz Kohut. Finalmente retomo las reflexiones teóricas sobre la creatividad onírica y post-onírica del Dr. Antonio Santamaría Fernández, miembro de la Asociación Psicoanalítica Mexicana, con el fin de ejemplificar las teorías expuestas.

 

El sueño y el diván 

 

Comienzo explicando brevemente algunos de los conceptos teóricos freudianos básicos acerca del aparato psíquico para un mayor entendimiento del material. En el libro “Interpretación de los sueños” (Freud, 1900) se presenta la primera concepción de la 1º tópica del aparato psíquico; en el capitulo 7  titulado “Sobre la Psicología de los procesos oníricos” se distinguen tres instancias diferentes, conocidas como Consciente, Preconsciente e Inconsciente. Cada una de las instancias tiene una función y un tipo de proceso especifico de acuerdo a sus representaciones en sus contenidos. Hay que entender el aparato psíquico como un espacio virtual y cada una de las instancias tiene un lugar delimitado por la censura . Todas las instancias están relacionada directa o indirectamente con el sueño, pero el inconsciente juega un papel muy importante para el mismo; posee varios procesos psicodinámicos importantes que veremos a continuación.

 

Freud (1900) menciona que en el sueño del neurótico, es posible observar discretamente las manifestaciones de los retoños del inconciente; contiene en su interior representaciones psíquicas, a las cuales no se les permite paso directo al sistema preconsciente-consciente, por la acción de la defensa yoica de la represión. Los contenidos almacenados son todas las representantes pulsionales, especialmente los deseos inconscientes infantiles, los cuales son intolerables y amenazan el equilibrio del aparato psíquico. Probablemente por eso, hay una considerable atención a los sueños y su estudio. 

 

La censura es una función psíquica permanente; es la encargada de deformar y de no permitir el paso de algunos aspectos del contenido reprimido, es decir, que es altamente selectiva. Durante el sueño la censura se relaja, permitiendo la salida del contenido inconsciente bajo el disfraz del sueño, es decir, el contenido manifiesto . El inconsciente esta constituido por contenidos reprimidos (representantes de las pulsiones, deseos infantiles)  y a su vez están intensamente catectizados, por lo que luchan constantemente para salir a la conciencia y a la acción (retorno de lo reprimido). Sin embargo, algunos aspectos del contenido inconsciente logran llegar a la consciencia, pero para esto, es necesario pasar por la formación de compromiso y posteriormente la deformación de la censura; permitiendo así llevar a cabo el trabajo del sueño. 

 

La interpretación del sueño en el encuadre psicoanalítico es en extremo complejo; el significado de los distintos elementos oníricos son subjetivos y particulares; sería un error para nuestra profesión considerarlo como un lenguaje universal. Freud (1900) menciona que el sueño manifiesto no es lo revelador; el reto para el analista y analizando es hallar lo escondido, es decir, el contenido latente. El inconciente tiene un lenguaje primitivo que se aleja de toda lógica conocida; para descifrarlo se debe considerar la historia, discurso, manifestaciones inconsciente, deseos inconscientes,  restos diurnos, la situación actual del paciente para dar paso al análisis e interpretación de los sueños. De este modo el analizando podrá sentir, pensar, asociar, comprender y elaborar los mismos. Freud (1900) considera el sueño como un cumplimiento de un deseo inconsciente. Los restos diurnos se enlazan con algunas partes del contenido inconsciente y es por eso que reaparecen en el sueño. 

 

Dentro del encuadre terapéutico, se utiliza el método de interpretación para conocer aspectos del inconsciente del paciente. “Interpretar un sueño es trasmutar a palabras o signos extraverbales la imágenes y sus interrelaciones” (Santamaría, 1975, p. 114). El autor, hace hincapié en la importancia del ambiente psicoanalítico para llegar a lograr una acertada interpretación del contenido latente y considera que fuera de éste, no es posible. Para Santamaría (1975) la interpretación del sueño, más que una ciencia, es un arte que el profesional debe dominar. Describe 4 condiciones básicas para realizar el arte de la interpretación de los sueños; la primera es tener empatía onírica, es decir, que exista una relación real entre analista y analizando; la segunda condición es averiguar la anatomía del sueño, la cual involucra el entendimiento total del contenido manifiesto, restos diurnos y contexto significativo. Por otra parte, existe resistencia ante el sueño, considerado un método defensivo, y es llamado el contra-resistir onírico. Finalmente la contratransferencia onírica, que es la labor del analista de respetar la receptividad del soñante y no forzarlo a comprender más de lo que pueda. 

 

Creatividad onírica y la acción post-onírica del poeta

 

Iniciare el apartado mencionando posturas antagónicas acerca de la creatividad onírica y la acción post-onírico. Freud (1900) asegura que no hay acción creadora en el sueño y describe dos características propias del trabajo del sueño; una de ellas es que dicho trabajo no es creador, que sólo transforma los materiales. Un ejemplo, es que todo contenido de juicio dentro de un sueño, es parte de los pensamientos de sueño y no es una actividad intelectual. La segunda peculiaridad, es que la esencia del sueño es constituido por el contenido latente, el cual ya existe y es inconsciente.

 

 

Por el contrario, Santamaría menciona que “… el proceso psicocreativo se inicia en la acción de soñar, como fase de inspiración de todo proceso creativo” (Santamaría, 1990, p.10). La oposición teórica entre estos autores me lleva a preguntarme ¿el sueño solo involucra recuerdos grabados en las distintas instancias? ¿existe actividad intelectual durante el sueño? 

 


Opino que estos dos postulados teóricos no deberían tomarse como opuestos, sino como complementarios. Para que exista un sueño debe haber una historia impresa en el aparato psíquico que va a transformarse, pero también trae algo nuevo gracias a la acción intelectual; los sueños son la vía hacia la creatividad con la ayuda de self-objetcs, que inspiran dicho movimiento. Santamaría asegura que “los sueños son la vía regia para la creatividad” (Santamaría, 1990, p. 2) y se pregunta ¿cuál es el mecanismo mediante el cual el sueño dispara todo un proceso creativo?

 

Para contestar la pregunta, hizo un esquema teórico acerca del estudio de las aportaciones artísticas del poeta inglés John Keats. Gracias a la correspondencia que el artista mantenía con su cuñada Georgina, se pudo analizar el proceso intelectual creativo; se pudo observar como a través de un sueño, Keats logro desarrollar un soneto llamado “Sobre el sueño” y como de éste creó su famosa balada “La Belle Dame Sans Merci”.

A continuación el sueño, el soneto y la balada de Keats (Baudrey, 1986).

 

El sueño de Keats

 

“Había pasado muchos días en un más bien estado bajo de mi mente y en medio de ellos soñé que estaba en esa región del infierno. El sueño era uno de los más deliciosos placeres que he tenido en mi vida. Yo flotaba en la atmósfera interminable como se le describe, con una hermosa figura a cuyos labios los míos se unían al parecer por un rato. Incluso florecían las cúpulas de los árboles y descansábamos sobre ellos, a veces con la luminosidad de una nube hasta que el viento nos sopló otra vez. Traté de hacer un soneto sobre esto. Existen 14 líneas pero sin nada de lo que en él sentí o de lo que podía soñar todas las noches”.

 

Continuo con las ultimas líneas del soneto llamado “Sobre el sueño”.

 

“Pero hacia ese segundo círculo del triste infierno, donde la ráfaga, el remolino y la grieta, de lluvia y piedras de granizo, los amantes no necesitaban decir sus penas. Pálidos eran los labios dulces que vi, pálidos eran los labios que besé y precisa la forma con la que floté, en relación con la tormenta melancólica”.

 

Por ultimo Keats (1819) escribió la balada titulada “La Belle Dame Sans Merci” dedicada a Georgina.

 

“Conocí una dama en la vega, toda bella, la hija de un hada. Hice una guirnalda para su cabeza. Ella me miró como si me amara y emitió un dulce gemido. La subí a mi corcel, y nada más se vio todo el día. Ella encontró para mi raíces de sabor dulce, y segura de sí en extraño lenguaje dijo- “Te amo verdaderamente”. Me llevo a la gruta de sus elfos y ahí cerré sus salvajes ojos con cuatro besos. Y ahí me arrullo hasta que me dormí y ahí soñé. En la fría ladera de la colina. Vi pálidos reyes y princesas también. Pálidos guerreros, pálidos de muerte todos ellos; ellos lloraban- “La Belle dame Sans Merci”. Tu (Hath) en la esclavitud. Vi sus hambrientos labios en el crepúsculo. Con advertencia hórrida y desperté y me encontré ahí. En la fría ladera de la colina”.

 

Para entender el proceso primero debemos conocer el contexto Keats; en primer lugar perdió a su madre y hermanos por la peste blanca mejor conocida como tuberculosis; naturalmente estaba atravesando el proceso de duelo de forma consciente o inconsciente. También es importante saber que debido a su formación como escritor, debía leer mucho; en ese momento leía la obra maestra del poeta italiano Dante Alighieri, “La divina comedia” (1972). 

 

En el sueño, podemos considerar que el resto diurno de Keats fue el “Quinto canto” de dicha obra, donde sus personajes Francesca y Paolo son cuñados y mantienen una relación de amor tierno y sensual; el esposo de Francesca, Gianciotto los descubre y asesina. En la obra, el segundo circulo del infierno era destinado para los culpables de adulterio.  Keats toma restos diurnos que son los amantes de Dante, los cuales son una defensa ante el miedo de muerte, más el deseo inconsciente que sentía por Georgina (la representación de su madre en la etapa edípica). El contenido latente de la escena edípica, es aun mas primitivo; en las primeras etapas de desarrollo en donde la angustia de muerte es aun mas intensa y donde el self no se ha estructurado. 

 

En el contenido latente del sueño de Keats, podemos apreciar el desplazamiento de su deseo inconsciente por su cuñada; también se expresa el temor a la retaliación por lo mismo. El resto diurno del sueño, son los personajes de Dante y la consecuencia infernal de tal crimen; se muestra el cumplimiento de deseo al poseer a su amada Georgina, pero también hay culpa y miedo al castigo por su realización. Es un sueño de naturaleza edípica; es importante considerar que del mismo modo que los infieles de Dante simbolizan el deseo por su prohibida cuñada, estos a su vez pueden ser los representantes del deseo incestuoso por su propia madre y de la angustia de ser castrado por el padre.

 

El sueño no solo revela el amor prohibido por su cuñada, sino que también se enfrenta al duelo por la muerte real de su madre. Parece que el poeta presiente su propia muerte por la misma enfermedad infecciosa, y la escena de amor pasa a ser solo una defensa ante el miedo inconsciente de morir como su familia. Freud (1915) habla de la muerte y de la reacción humana ante ésta; hace una comparación de la actitud ante la muerte con el hombre primordial, refiriéndose al hombre prehistórico; el comportamiento del inconsciente es igual al del hombre primordial, que no cree que la muerte del propio ser sea posible, creyéndose un ser inmortal.  El inconsciente  posee un sentimiento inmortal, el cual rechaza cualquier idea relacionada con su propia muerte.

 

Freud menciona que el ver el cuerpo muerto del ser amado es un recordatorio de nuestra propia mortalidad y al morir ellos, muere una parte de nuestro yo.  Keats confronta la perdida de su familia y en su sueño, soneto y balada está expresado el duelo que vivió por sus seres amados y por consiguiente la muerte de algunas partes de su yo. La ambivalencia, donde no solo se idealizara y amara al fallecido, sino que se sentirá odio, creyendo que la muerte era merecida provocando así, intensa culpa y miedo en la persona.

 

En el soneto, se puede apreciar una depresión disfrazada. Por otro lado, en la balada que a su vez fue inspirada en el soneto, hay elementos de muerte, debilidad, tristeza y profecía. Al decir “labios hambriento” hace alusión a una fuerte angustia de castración por sus deseos incestuosos. Si indagamos en el significado de labios hambrientos, encontramos que Keats se refiere de manera inconsciente a su propia voracidad, a un gran anhelo por su madre fallecida (su primer self object). El se encuentra amenazado de mortal desintegración y toma a Georgina como un self object empático idealizable para controlar la angustia de aniquilación y para reafirmar su vitalidad innata.

 

A mi parecer, el contenido manifiesto del sueño muestra un amor sensual, describe al acto sexual de unión; hay éxtasis, alegría y fascinación por poseer la mujer prohibida (etapa edípica), la cual es la defensa en contra del miedo a su propia muerte (contenido latente) “…soñé que estaba en esa región del infierno. El sueño era uno de los más deliciosos placeres que he tenido en mi vida. Yo flotaba en la atmosfera interminable como se le describe, con una hermosa figura a cuyos labios los míos se unían al parecer por un rato”.

 

En el soneto la alegría se mudó al segundo circulo del infierno; el contenido latente es muerte, depresión, dolor, culpa, angustia de castración y de aniquilación; muestra un amor tierno en pena, un gran anhelo por una amada que comienza a tomar forma de muerte; comienza a vivirse el duelo. “Pero hacia ese segundo círculo del triste infierno… los amantes no necesitaban decir sus penas. Pálidos eran los labios dulces que vi, pálidos eran los labios que besé… en relación con la tormenta melancólica”.

 

La balada de Keats muestra amor sensual y tierno, una simbiosis entre el poeta y su amada; La subí a mi corcel, y nada más se vio todo el día… Ella encontró para mi raíces de sabor dulce, y segura de sí en extraño lenguaje dijo- “Te amo verdaderamente”.  Y ahí me arrullo hasta que me dormí y ahí soñé… Pálidos guerreros, pálidos de muerte todos ellos; ellos lloraban- “La Belle dame Sans Merci”… Vi sus hambrientos labios en el crepúsculo. Con advertencia hórrida y desperté y me encontré ahí. En la fría ladera de la colina”. Al hablar de “raíces de sabor dulce” muestra una regresión a la etapa infantil donde la alimentación materna (self object) lo nutria física y emocionalmente, como un bebé siendo nutrido con leche dulce. Cuando dice “segura de sí en extraño lenguaje dijo- Te amo verdaderamente”  se refiere al lenguaje de amor materno, una comunicación extraverbal, donde no son necesarias las palabras para expresar el amor que solo una madre puede sentir y expresar, el amor verdadero, que proporciona un medio para el desarrollo de los self objects con los que se puede fusionar y así tener calma, paz y certeza de vida. Sin embargo el placer se convirtió en desolación; su voracidad y necesidad del self object se incremento por el dolor e inseguridad por la ausencia real de su madre. Cuando dice “Ellos lloraban- La Belle Dame Sans Merci”  se esta refiriendo a su duelo, sufrimiento, depresión y dolor; siendo el producto de su elaboración final.

 

Retomando el tema de la creatividad, Santamaría (1990) advierte que la producción del soneto y la balada fueron empujados por el sueño. Es decir, el sueño es la fuente de la creatividad.; la poesía fue la forma de elaborar el duelo de muerte de su madre, junto con su anhelo. En el sueño, el amor por Georgina es una actividad compensatoria del espejo femenino que fortalece la autoestima del poeta. “En el sueño es la expresión de la creatividad sélfica residual que pretende sobreponerse al sector del self ya que está en vías de aniquilación” (Santamaría, 1990, p. 9). Lo que el autor nos dice, es que el contexto de amenaza de muerte a causa de la tuberculosis, provocan un movimiento creativo en su sueño para rescatarse de la aniquilación. La existencia de self-objetcs son lo que permiten hacer realidad el proceso onírico creativo. 

 

Conclusión

 

Freud no cree que el sueño sea creador y que el material onírico ya existe en el inconsciente y que este solo se transforma. Estoy de acuerdo que el inconsciente ya tiene ciertas representaciones que provocan mucha angustia, pero la realidad externa (muerte real de familia), que a su vez también, involucra intensa angustia de morir, provoca un movimiento psíquico, en donde el aparato trata de encontrar una solución y equilibrio para calmarlo y darle fuerza a su vitalidad. La manera en que el aparato psíquico encuentra al self-object Georgina ( representante de la madre)  y la acomoda en el sueño como medio para no caer en la falta (muerte) muestra un proceso creativo. Concuerdo con Santamaría (1990) en que el sueño es la inspiración de todo proceso creativo; hay creatividad post-onírica donde el self-object (Georgina) fortaleció el autoestima del poeta y lo impulso a crear obras artísticas que sirvieron para apaciguar la angustia de aniquilación y a elaborar el duelo por la perdida de su madre.

 

Santamaría se pregunta ¿cuál es el mecanismo mediante el cual el sueño dispara todo un proceso creativo? A lo que me atrevería contestar que una posible respuesta ante esta interrogante es la falta, en este caso la muerte de su madre y la angustia de su propia aniquilación; un hecho real dispara la angustia y dolor en el poeta y el sueño le dio el primer paso para elaborar el conflicto que vivía. La realidad de muerte causa un fenómeno regresivo a etapas primarias del desarrollo, al necesita del self-object, lo reproduce en el sueño para ser rescatado; fortalecer su autoestima y vitalidad para enfrentar la angustia de aniquilación y el dolor del duelo. Más tarde la utiliza como una musa que lo inspira para la creación de bellas obras de arte. El sueño le sirvió a Keats para dar curso a su duelo y conflicto psíquico; paso de una escena satisfactoria a una llena de tristeza, que fue la elaboración final del proceso; reconocer su falta, dolor y angustia.

 

El texto puede parecer confuso y cansado en unas partes, reiterativo y obvio en otras, y me parece que es por una simple razón, la interpretación de los sueños es un arte que debe ser conquistado y dominado; no es sencillo poder entrar en contacto con material subjetivo y que se encuentra en el lenguaje del inconsciente, y que a su vez tiene tantos caminos en ambas direcciones. Las bases teóricas y técnica psicoanalítica son indispensables para conocer la anatomía del sueño, las defensas que pueden haber de parte del analizando ó del mismo analista cuando se trata de forzar al paciente a entender más de lo que le es posible. Pero considero que la condición más importante para entender el mundo del paciente es mantener una buena relación entre analista y analizando, ya que si el paciente no se siente escuchado, atendido y contenido, no podrá accesar a contenidos inconscientes.

 

Me pareció enriquecedor poder aprender las diversas apreciaciones del padre del Psicoanálisis y las de un respetable integrante de la Asociación Psicoanalítica Mexicana, aunque estoy consciente que el tema de los sueños seguirá siendo un campo enigmático para continuar la investigación científica.

 

Bibliografía

 

• Alighieri, D. (1972)  La divina comedia, Ed. Jackson, México, Págs. 72- 98.

• Freud, S. (1900)  La interpretación de los sueños, En: OBRAS COMPLETAS, Tomo IV , Ed. Amorrortu, Buenos Aires-Madrid.

• Freud, S. (1900-1901)  La interpretación de los sueños, En: OBRAS COMPLETAS, Tomo V , Ed. Amorrortu, Buenos Aires-Madrid.

• Freud, S. (1915)  Actitud ante la muerte, OBRAS COMPLETAS, Tomo XIV, Ed. Amorrortu, Buenos Aires-Madrid, Págs. 290-301.

• Freud, S. (1915-1916), La transitoriedad, OBRAS COMPLETAS, Tomo XIV, Ed. Amorrortu, Buenos Aires, Madrid, Págs. 306-311.

• Freud, S. (1917), Duelo y melancolía, OBRAS COMPLETAS, Tomo XIV, Ed. Amorrortu, Buenos Aires-Madrid, Págs. 236-255.

• Kohut, H. (1971) Análisis del self, Ed. Amorrortu, Buenos Aires.

• Kohut, H. (1977) La restauración del sí-mismo, Ed. Paidós, México.

• Kohut, H. & Wolff, E. (1978) Los trastornos del self  y su tratamiento, Psicoanálisis, Buenos Aires, Vol. 1, No. 2. Pág. 339.

• Kohut, H. (1984) ¿Cómo cura el análisis? Ed. Paidós, Buenos Aires.

• Masi, F. (2004) El límite de la existencia: una contribución psicoanalítica al problema de la transitoriedad de la vida(Premio Gradiva 2003), Grupo Editorial Lumen, Buenos Aires.

• Laplanche, J. (2010)  Diccionario de Psicoanálisis, Ed. Paidós, Buenos Aires. 

• Lerner, H. Hornstein, L. Avenburg, R. (2003). Psicoanálisis: Cambios y Permanencias. Ed. Libros del Zorz, Buenos Aires.

• Quinodoz, J. M. (1991) Capacidad para estar solo, auto-sustentación e integración de la vida psíquica. En: La soledad domestica, Ed. Amorrortu,  Buenos Aires, Págs. 214-240.

• Santamaría Fernández, A. (1975)  La interpretación psicoanalítica de los  sueños, En : Cuadernos de Psicoanálisis / Asociación Psicoanalítica Mexicana. Vol. 9, México, p. 113 – 128.

• Santamaría Fernández, A. (1990)  Los sueños como fuente de creatividad, En: Jornada Psicoanalítica. Psicoanálisis y creatividad ll, Guadalajara, México,  p. 1-14.      

• Stillinger, J. (1979) The poems of John Keats, Library of Congress Cataloging in Publication Data, United States of America, págs.  270- 275.

 

1. Licenciada en Psicología por la ULSAC, Maestría en Psicoterapia General por la Asociación Psicoanalítica Mexicana. Psicoterapeuta de adolescentes y adultos. Fundadora de la red de servicio de psicoterapia PSICOVIA. Escritora, asesora de guión, selección de casting de la productoras cinematográficas mexicanas Independientes.

Contacto: jocelyn.arellanomerino@gmail.com

 


Diferencias entre homosexualidad y perversión: una revisión histórica y conceptual.

Sergio Israel Espinoza

Psicoterapeuta Psicoanalítico

28. 06. 2017

 

Uno de los grandes temas que se abordan y entienden en la labor analítica es, sin lugar a dudas, el campo de la sexualidad y el impacto de la misma en el desarrollo y la estructuración de la mente; siendo  este tema fuente de diversas propuestas que, enriquecidas por el tiempo y sus diferentes teorizadores, han logrado hoy en día mostrar una multiplicidad de explicaciones que ponen sobre la mesa a las diferentes expresiones de la sexualidad. 

 


La necesidad de entendimiento y clasificación de los fenómenos a los que nos enfrentamos clínicamente han llevado a los analistas a definir, también en el ámbito de la sexualidad, lo que resultaría patológico y lo que es esperado como normal, encontrándose aquí el punto principal de discusión del presente ensayo ya que, a lo largo del devenir psicoanalítico nos podemos encontrar ante la dificultad de entender a la homosexualidad inherentemente como una perversión ó a la perversión como un producto diferente ligado o no a la homosexualidad. Por lo que, pareciera ser que entonces uno de los principales focos de entendimiento sería el aprehender el significado que cada propuesta otorga a la idea de perversión y en donde es que se pone el acento de la patología, lo que nos hace inevitablemente emprender un trabajo retrospectivo e histórico del marco conceptual utilizado por diferentes autores.

 

De  acuerdo con Jack Dresher (2008) es importante entender el cómo se ha teorizado la etiología de la homosexualidad en el estudio psicoanalítico, entendiendo que los factores biológicos, psicológicos y ambientales pueden  estar ligados a explicaciones como en:

  • Teorías que piensan a la homosexualidad como una variación normal, un fenómeno que ocurre naturalmente; los individuos homosexuales nacen diferentes, pero naturalmente, como los zurdos; en la cultura contemporánea esta teoría tiene la creencia de que las personas nacen gay.
  • Teorías de patología que tratan a la homosexualidad adulta como una enfermedad,  una condición desviada de lo normal, del desarrollo heterosexual; comportamientos de género o sentimientos atípicos son síntomas de enfermedad; estas teorías sostienen que un agente externo patógeno causa la homosexualidad y dichos agentes pueden actuar de forma pre o postnatal (una exposición hormonal intrauterina, una maternidad excesiva, una paternidad inadecuada u hostil, abuso sexual, un desorden en la identidad de género).
  • Teorías de inmadurez que otorgan aspectos homosexuales a etapas tempranas del desarrollo, como un paso normal hacia la heterosexualidad adulta; idealmente la homosexualidad es una fase que debe superarse; como un arresto en el desarrollo, la homosexualidad adulta es un crecimiento paralizado”. (Dresher, 2008, p.444).

 

Esta propuesta pone un acento particular en el recorrido americano del entendimiento de la sexualidad y los desarrollos de los años 40’s, ya que crea un marco histórico y cultural en donde se intentaba categorizar lo esperado en el desarrollo psíquico, principalmente tomando en cuenta las propuestas freudianas de la teoría pulsional. Sin embargo esta misma propuesta ofrece una mirada relacional a los fenómenos de la sexualidad, brindando poca relevancia a los procesos internos que llevan a cualquier sujeto a una elección de objeto especifica; mas adelante ahondare en este punto.

 

Es valioso entonces, entender el desarrollo del concepto de perversión desde la piedra angular del esquema psicoanalítico, por tanto retomar lo dicho por Freud será un primer paso inevitable para la comprensión de las propuestas subsiguientes.

 

El trabajo de Freud acerca de la mente humana es basto e interesante, sin embargo uno de los grandes pensamientos que recolecta el conocimiento psicoanalítico, se debe a la idea de la sexualidad no en su concepto acotado a la genitalidad, si no como “una serie de excitaciones y de actividades, existentes desde la infancia que producen un placer que no puede reducirse a la satisfacción de una necesidad fisiológica fundamental y que se encuentran también a título de componentes en la forma llamada normal del amor sexual” (Laplanche y Pontalis, 1993, p.401) , por lo que se permite el pensar que la vida sexual de las personas se extiende a todas las manifestaciones y actividades que realizan ya sea de manera consciente o inconsciente y en su relación con el ambiente que les rodea; es por ello que resulta imposible no retomar el tema de las expresiones sexuales como un lugar de reflexión a cerca de la estructuración y entendimiento de la vida. 

 

Durante su obra y en lo referente a las perversiones y la homosexualidad, pareciera que Freud se mantiene abierto a la posibilidad de pensar en las diferentes expresiones sexuales como posibilidades de un intrincado recorrido pulsional y de representaciones, mencionando que el método propuesto por él es el camino mediante el cual se hace inteligible ese recorrido pulsional que encierra vicisitudes en su desarrollo.  

 


Es así que aunque en comunicaciones externas pareciera que Freud no considera a la homosexualidad como una patología, no se logra definir una postura clara en su obra ya que como menciona Drescher (2008) “aunque no consideró a la homosexualidad como una enfermedad, en su teoría no constituyo un certificado de buena salud -- llamando a alguien inmaduro en vez de enfermo, no es específicamente ofensivo, pero ninguna de las denominaciones es particularmente respetuosa”. (p.446)

 

Se puede pensar en su postura publica y clínica en la carta que escribe a una madre americana quien pedía análisis para su hijo homosexual en donde él comenta que si bien la homosexualidad no es una ventaja, tampoco se trata de algo de que avergonzarse, ni se puede clasificar como una enfermedad, en donde incluso explica que el realizar un cambio en la orientación sexual a través de un trabajo psicoanalítico no es algo que pueda prometer o aseverar.

 

El mismo Freud, en su escrito de “Tres ensayos de la teoría sexual” comparte su punto de vista, seguramente polémico para la época, al denotar que no bastaba con pensar como un carácter innato ó de degeneración incluso biológica a la génesis de las aberraciones sexuales, en especial en la inversión (como se refería a la homosexualidad), si no que resultaba importante poner el acento en el desarrollo de la pulsión sexual, así como al objeto y meta al que apuntaba la misma; esto derivado de sus inferencias en las diferentes formas de inversión y la existencia de tipos de  inversión que podían ser ocasionales ó en donde el objeto sexual no era exclusivamente homosexual, de esta manera Freud intenta deconstruir la barrera de normalidad que se había fijado con los trabajos anteriores hechos por diversos autores, otorgando así complejidad al pensar en los diferentes fenómenos de la sexualidad.

 

Al momento de la búsqueda de explicaciones que apuntaran al desarrollo de las inversiones se puede pensar  de acuerdo a Sara Flanders (2016) en cuatro líneas principales que involucran al concepto de bisexualidad, el narcisismo, la elección de objeto e identificaciones y finalmente al factor cuantitativo de la agresión; el desarrollo de estos elementos trae la oportunidad no solo de entender la sexualidad si no de comprender que existen diferentes tipos de homosexualidades, por lo que será valioso explorar estas propuestas en búsqueda de clarificar el tema; es así que tomando como elemento de comprensión el descubrimiento de la sexualidad infantil, Freud encuentra valioso pensar en las diferentes formas en las que la sexualidad se manifiesta y como ésta juega un papel preponderante en la formación de mecanismos y estructuras mentales, por lo que el elemento del desarrollo pulsional será el eje principal que aclarará este devenir; mas específicamente se referirá a la pulsión sexual y la idea de que el objeto que la satisface no esta predeterminado, si no que la complicación estriba en que a diferencia de los animales, el ser humano tiene una plasticidad para la elección de objeto dado por un desarrollo psicosexual, es decir no hay una soldadura entre pulsión y objeto, desechándose así la idea de una heterosexualidad o una homosexualidad innatas.

 

De acuerdo con este desarrollo psicosexual se plantea la posibilidad de una bisexualidad constitucional en todo ser humano, que aunque en un primer momento Freud toma la idea del campo de lo biológico, explica que no es difícil observarla en el comportamiento de los niños, a través de las expresiones de afecto dirigidas a sus padres aunque se trate del padre del mismo sexo, por lo que el complejo de Edipo se ve revestido de esta bisexualidad al considerarse el Edipo positivo y negativo, de esta forma podemos entender que la homosexualidad y heterosexualidad se desarrollan, mientras que la bisexualidad se encuentra en la base.

 

Al pensar en lo que Freud denominara como perversiones se entenderá como cualquier desviación de la pulsión sexual tanto en objeto como en meta, incluyendo de esta manera a las inversiones como una forma de perversión,  ya que el objeto ha sido reemplazado por uno del mismo sexo y la meta, que seria el coito heterosexual, también se encuentra distorsionada; explicándose en general que existen pulsiones parciales que no se subordinan al primado de las pulsiones genitales, encontrando mayor satisfacción en otro órgano u objeto. Sin embargo cabe mencionar que al pensar el desarrollo psicosexual infantil, Freud entiende que se trata de una etapa perversa y polimorfa debido a la existencia de pulsiones parciales que se satisfacen sin encontrarse bajo el dominio de la genitalidad, por lo que se entiende que todo individuo aunque sea neurótico contiene el germen de la perversión; en donde estriba la diferencia es que un individuo neurótico reprimirá dichas pulsiones o estarán subordinadas a la genitalidad, mientras que en el perverso se llevaran a cabo, o en otras palabras “la neurosis, es por así decir, el negativo de la perversión” (Freud, 1905) e incluso habla que la elección de un objeto homosexual puede haberse llevado a cabo en el inconsciente, por lo que dentro de los síntomas neuróticos y gracias al mecanismo de la represión, lo que se pone de manifiesto es la defensa ante pulsiones parciales y deseos que habitan en el inconsciente y ante las cuales la mente se defiende, dando por resultado los síntomas conversivos u obsesivos.

 

Revisando el tema de la perversión, se le dará en la obra de Freud un lugar particular al problema de fetichismo, mismo que se piensa como una desviación de la meta y se pone en juego el mecanismo de la desmentida que protege al sujeto de la ansiedad de castración, en donde tras el impacto proveniente de la diferencia de los sexos, se otorga a la mujer un falo a través de un representante simbólico, lo que denota una escisión en la mente ya que se reconoce la castración a la vez de ser negada; a su vez el mecanismo de la desmentida es el mismo que puede desembocar en una elección de objeto homosexual, donde se niega la diferencia de los sexos y se esquiva la amenaza de castración.

 

Un ejemplo referente al fetichismo podría ser el planteado por la película “el perfume” dirigida Tom Tykwer e inspirada por libro con el mismo nombre de Patrick Süskind, en donde se plantea la historia de un asesino con un particular interés por el aroma de las personas, incluso sustituyendo las relaciones sexuales por tener la oportunidad de capturar el aroma de la mujer que lo acompañaba, en una escena que ilustraría este fenómeno, el personaje de Jean-Baptiste Grenouille contrata los servicios de una prostituta y tras encontrarse a solas le pide a la chica que le permita cubrirla de grasa animal y realizar un método que le ayude a capturar su aroma, ante lo cual la prostituta le comenta que es una situación que seguramente a él le excita; en un personaje como este se observa como aunque el objeto sexual no se encuentra desviado, la meta de un coito genital se encuentra distorsionada, siendo el aroma el que crea la excitación sexual y que encubre la posibilidad de la ansiedad de castración 

 

Como se menciono anteriormente, otra de las líneas que Freud aborda para explorar la génesis de la homosexualidad es el desarrollo del narcisismo y las identificaciones que realiza el niño en etapas tempranas, aspecto que desarrolla en el trabajo de Leonardo da Vinci, donde explica que la elección de objeto es de naturaleza narcisista, ya que tras una potente relación erótica con la madre y la ausencia del padre, el amor hacia la madre se convierte en una identificación, realizando una relación de objeto narcisista al momento de relacionarse con hombres a quienes se amaran como su madre lo amo a él, es decir los otros hombres representaran a una parte de si mismo.

 

En un ejemplo que ilustre lo anterior se podría tomar de la película biográfica de Liberace “Behind the Candelabra” , que expone las relaciones homosexuales que mantenía el pianista y cantante con hombres menores que él, a quienes intentaba brindar todas las comodidades posibles e incluso les proponía realizarse operaciones estéticas que los acercaran a como lucia él mismo en su juventud, sin embargo una de las frases que marcarían este tipo de homosexualidad con una elección de objeto narcisista es la que le dice a su amante Scott “quiero ser todo para ti, padre, madre y hermano”. 

 

Retomando estos elementos se proporciona una noción, en un principio, aparentemente fenomenológica, en donde cualquier expresión sexual que difiera de un objeto del sexo opuesto y una meta diferente a la del coito heterosexual y reproducción, caerá en el terreno de la perversión; aunque como sugiere Sara Flanders (2016), “Freud nos reta continuamente a mantener humildad así como una curiosidad científica al explorar este complejo tema, consciente de que presiones contextuales  siempre estarán impactando en la investigación o interviniendo en los resultados de la misma”. (p.950)

 


Siguiendo al desarrollo de la idea de las perversiones varios autores americanos encabezados por la psicología del yo toman el tema desde la concepción pulsional de Freud y ponen el acento de la patología y en la elección de objeto homosexual, siendo así que uno de los principales representantes de esta idea fue Sandor Rado, quien difiere en la concepción de lo innato de la bisexualidad y considera que la norma sería una tendencia a la heterosexualidad, entendiendo a la homosexualidad adulta como una evitación fóbica a la heterosexualidad causada por una paternidad temprana inadecuada; siguiendo las ideas de Rado, se sumarian autores como Bieber, Socarides y Ovesey, quienes darían propuestas interesantes al entendimiento de las perversiones, en especial las ideas de Socarides (sobre quien profundizare más adelante); incluso se partía de la premisa de que los casos de homosexualidad podían ser curados tomando la idea de que inconscientemente existía una elección de objeto heterosexual que había que hacer consciente parta abolir la homosexualidad.

 

Por lo anterior, quizás también sea importante mencionar rápidamente  el ambiente social y en particular las tensiones de la época que rodeaban al tema de lo que debía de ser considerado patológico y los intentos de categorización, ya que tras la Segunda Guerra Mundial y migración de importantes figuras del psicoanálisis, se dio el crecimiento de esta disciplina en América, principalmente en los Estados Unidos, donde los psicoanalistas se unieron a diferentes áreas de la salud, convirtiéndose así en un eslabón primordial en los planteamientos del psiquismo del momento, ya que se trabajaba hombro a hombro con médicos y psiquiatras, o en su defecto los psicoanalistas tenían una formación médica que los antecedía. Esto tiene un peso importante en las concepciones de la salud mental, ya que los planteamientos psicoanalíticos americanos permeaban e influían en el ámbito de la psiquiatría, siendo así que la homosexualidad fue incluida en la primera y segunda  edición del DSM, lo que provocaba que hombres y mujeres abiertamente homosexuales no pudieran formarse como analistas o dedicarse a cualquier rama de la salud mental; lo anterior provoco un ambiente dividido ya que existían autores que apuntaban a que el pensar la homosexualidad como patología no era un diagnostico medico o sistemático si no mas bien moral.  Lo que marcó una división importante fueron los desarrollos de la sexología que apuntaban mediante revisiones científicas a que los sujetos homosexuales mantenían una variación normal de la expresión sexual, así como tener la misma probabilidad de poseer una patología mental como los heterosexuales; por lo que basados en las evidencias científicas y por un voto de 58%,  de la comisión que decidiría si la homosexualidad seguiría siendo una patología, se excluyo a la homosexualidad del DSM, sin embargo la oposición continuo generándose, especialmente desde los grupos psicoanalíticos. Puede ser valioso mencionar que aunque se excluyo a la homosexualidad como patología, los centros de entrenamiento analítico continuaban sin recibir en entrenamiento a personas abiertamente homosexuales, y fue hasta los 80’s que se permitió su inclusión.

 

Entre los que consideraban que se había cometido un error al excluir a la homosexualidad de el DSM, se encontraba Socárides, cuyos desarrollos en el entendimiento de las perversiones pueden brindar luz al pensamiento americano y en especial de la psicología del yo, ya que, como mencione anteriormente, se intentaba dar seguimiento a las propuestas freudianas y se explica que el problema de la perversión tiene sus raíces en eventos pre edípicos, especialmente con dificultades en el proceso de separación e individuación lo que llevaría a un desarrollo incompleto y deficiente, entendiéndose entonces a las perversiones como “métodos indirectos para alcanzar la descarga orgásmica frente a la amenaza de miedos arrolladores…los patrones sexuales modificados que derivan de miedos inconscientes y de la acción inhibidora de tales miedos son patrones reparadores, en la que el patrón sexual es inflexible y estereotipado. El individuo no tiene elección”. (Socarides, 1988, p.41-42); tomándose de esta manera como elemental el tipo de descarga sexual concreta para poder denotar la presencia de perversión, y sus bemoles caracterizados por la ansiedad y culpa ante la diferenciación de sujeto y objeto,  debida a una fijación excesiva a la madre, lo que altera la frontera del yo, además de una identidad sexual confusa y el uso mecanismos de defensa primitivos. Sin embargo también propone que la elección de objeto así como los comportamientos perversos no son innatos, si no que se perfilan desde la anatomía y se refuerza por el ambiente cultural y social.

 

En su trabajo al entender las conflictivas pre edipicas se encuentra un punto de diferencia muy valioso en el desarrollo de hombres y mujeres que dispondría al hombre a presentar una perversión con mayor probabilidad que la mujer, ya que se trata del ejercicio del varón para desidentificarse de la madre para poder, en un segundo momento, identificarse con el padre y adquirir un concepto adecuado de la masculinidad. 

 

Aunado a lo anterior, y al parecer como una contrarespuesta a la eliminación de la homosexualidad del DSM, Socarides comenta que el aspecto egosintónico de la orientación homosexual no elimina su carácter patológico, si no que mas bien explica una suerte de sensación omnipotente ante el control de ansiedades, entrando en juego mecanismos defensivos inconscientes, por lo que provee puntos en donde la perversión y homosexualidad no difieren:

 

  • Existe una interrupción en el desarrollo.
  • Existen fijaciones infantiles.
  • Se encuentra la presencia del narcisismo.
  • La homosexualidad como defensa ante otras perversiones sexuales que pueden tener un contenido heterosexual.

 

Tomando en particular este ultimo punto se entiende la propuesta de una curación de la perversión al traer a la conciencia el objeto heterosexual, no sin antes advertir ,el mismo Socarides que esto es posible siempre y cuando el paciente perciba como inadecuada su sexualidad o este dispuesto a cambiar.

 

Ejemplificando la propuesta de Socarides podría pensarse en cualquier homosexualidad que solo encuentre satisfacción con un objeto del mismo sexo, o el caso de perversiones como el fetichismo, sin embargo existen casos de hombres que generalmente disfrutan de ser tratados como bebés, incluso ser vestidos y atendidos como tales, reemplazando el acto sexual por situaciones en donde son limpiados o incluso amamantados, esta parafilia es llamada autonepiofilia, y pareciera poner en juego el vinculo detenido y por tanto precario de un momento arcaico en el desarrollo, usando mecanismos primitivos que permiten al hombre en cuestión vivir como bebé por un tiempo y vivir normalmente fuera de esa escena.

 

Aunque las ideas previamente mencionadas pueden llevar a pensar en una generalización de cualquier acto sexual diferente al coito heterosexual como perverso, es importante notar que la consideración de los elementos pre edípicos será fundamental para el desarrollo de las ideas de otros autores, aunque también se puede encontrar que acerca de la homosexualidad  Socárides (1968) proporciona la siguiente idea: 

 

“no hay una reciprocidad empática afectiva en las relaciones homosexuales masculinas. Cada uno juega su parte como en aislamiento sin conocimiento de la complementariedad de la unión sexual, como si el acto fuera consumado en un esplendido aislamiento, en donde la otra persona es solo un dispositivo para el enactment de un conflicto emocional unilateral… las imágenes que acompañan al acto homosexual entre hombres es totalmente una fantasía sin tomar en cuenta al otro, más que como un dispositivo. Estos es masturbatorio y altamente narcisista… no hay una conciencia de las emociones reales de su pareja; el contacto es simplemente epidérmico, mucoso y anatómico…. las emociones de bienestar que surgen del placer están ausentes: felicidad, amor, cuidado y orgullo… esto es un enactment de la naturaleza fundamental de sus relaciones de objeto: relacionándose con objetos parciales, no con objetos totales”. (p. 135-136)

 

La cita anterior resulta valiosa ya que aunque patologíza a la homosexualidad, nos permite encontrar un punto de relación con la propuesta de Masud Khan, quien entenderá la perversión quizás como un producto independiente a la homosexualidad, en donde el desarrollo pre edípico es fundamental, haciendo una señalización importante en el papel que juega la madre en la estructuración psíquica, ya que considera al bebé no como un sujeto en primer momento, si no como un objeto de amor y cuidados maternos, que a su vez marcaran el destino de la organización de la perversión.

 

Por tanto lo que se explora en el desarrollo de una perversión desde el punto de vista de Khan no implica la conducta observable del coito, si no el vinculo preedípico con la madre que contienen características especiales, aparte de la elección de objeto, para la génesis de la perversión: la alienación, idolización y cosificación del bebé.

 

Podemos entender este fenómeno en el vinculo cuando la madre no considera al bebé como un sujeto diferente, sino como una cosa producto de ella, al que se toma como en sus componentes cognitivos, reemplazando así un vínculo real de objeto; esta disociación que realiza la madre al relacionarse con el bebé es un fenómeno que él aprende a tolerar; lo que desemboca en una falta de simbolización y un mundo interno sin creatividad o fantasía, ya que lo que será valioso será lo que pasa por el cuerpo.

 

Este vínculo materno marcado por lo parcial y la disociación se repite en la vida sexual adulta, donde el sujeto desarrolla una perversión al vincularse con los demás de una forma utilitaria y parcial, que responde a ese vinculo primitivo lleno de ansiedades de no ser un objeto total, lo cual implica un vínculo narcisista; es decir lo que se repite en la perversión es el vinculo materno que vivió de forma pasiva y que ahora se puede reproducir en la sexualidad, desmantelando a su pareja en componentes cognitivos.

 

De esta manera podemos tomar la cita anterior de Socarides como una explicación del pensamiento de Khan, quien cree que los fenómenos perversos se pueden dar tanto en la homosexualidad como en la heterosexualidad.

 

Ilustrando esta propuesta podríamos retomar el ejemplo de Jean-Baptiste Grenouille en “el perfume” quien nace en Francia, debajo del puesto de pescados que su madre atendía, un lugar marcado por los malos olores y la indiferencia de su madre, ya que tras su nacimiento ella no piensa en él como un bebé, si no como un cadáver del cual tendría que deshacerse después, tras notar la gente que la madre estaba abandonando a su hijo es juzgada y se le da la pena de muerte, dejando al niño al cuidado de un horfanato en donde se relaciona con los demás y su entorno usando su olfato, el cual resultaba particular ya que podía percibir olores que nadie más podía; esta misma capacidad lo lleva a conflictuarse ya que al encontrar a mujeres que le atraen, el las reduce a lo especial de su aroma del que intenta apoderarse y mantener, encontrando difícil el concebir que no pueda separar a esas mujeres de su aroma , sin embargo lo que resulta particularmente terrible para él fue descubrir, en palabras del narrador “Por primera vez en su vida, Grenouille se dio cuenta de que no tenía un olor propio. Se dio cuenta de que siempre había sido nadie para todos. Lo que ahora sentía, era el temer su propio olvido. Era como si no existiera”, debido a esto se siente decidido a capturar el aroma de mujeres que inspiraban amor y con la mezcla de esos esencias crea un perfume que usa, sin embargo, “Sólo había una cosa que el perfume no podía hacer. No podía convertirlo en un persona capaz de amar, y ser amado como cualquiera. Al demonio con eso, pensó. Al demonio con el mundo, con el perfume, con él”. De acuerdo con esto se puede pensar en este personaje, cosificando a las personas e incapaz de establecer vínculos significativos con objetos totales, reduciendo sus relaciones a un aspecto inamovible y primitivo, el aroma.

 

Con propuestas teóricas como las de Khan, se comienza dilucidar una división en cuanto a la diferencia de la perversión y la homosexualidad de forma más firme, ya que se considera valioso el desarrollo temprano, aunque pareciera que lo que comienza a jugar un papel central en el entendimiento de las perversiones es la característica destructiva, utilitaria o parcial de los vínculos que se establecen, generando relaciones superficiales, en donde la sensación de una falta de identidad subjetiva denota las carencias tempranas, que no permiten la formación de objetos totales externos ni internos, como se puede pensar en el personaje del perfume, quien tras no percibir su aroma puede sentir que su existencia cae en el olvido, puesto que su misma identidad recaería en un estimulo sensorial concreto.

 

Una perspectiva que podría encontrarse a medio camino de las propuestas de las psicología del yo y la británica, podría ser la de los franceses y uno de sus representantes que piensa el problema de las perversiones, Joel Dor; quien propone que el psicoanálisis no debe estar asociado a ideas de normatividad y normalidad, si no mas bien al estudio de la metapsicología y la estructuración psíquica, cuestionando así la cura de la homosexualidad y a la vez proponiendo una categorización diferente de los fenómenos en la perversión, ya que pensara que la perversión difiere de la perversidad.

 

Por tanto entender a la perversión nos llevara denuevo a las raíces del psicoanálisis en donde la explicación se devuelve a la pulsión sexual y sus posibles desviaciones en cuanto a objeto y meta, colocando así a la homosexualidad y el fetichismo como expresiones perversas de la pulsión; sin embargo desde este vértice de entendimiento lo que se piensa es en el mecanismo que estructura a la mente al momento de la diferenciación de sexos, ya que el neurótico reprimirá y el perverso desmentirá, transgrediendo la ley del padre, eludiendo a la castración.

 

En cuanto a lo referente a la perversidad, se incluye ahora un elemento que marca la principal diferencia y será la malignidad en el individuo, no solo como acto si no como el deseo de provocar un daño, por lo que  Dor advierte puede incluir connotaciones morales; es así que en el perverso se encontrara poca o nula consideración por los demás individuos, actividades adictivas o uso de sustancias con la misma característica, la asociación con malhechores y el escaso sentido moral o desafío de las leyes.

 

Sin embargo al pensar en la perversidad y las perversiones subraya que no se puede pensar en ellas sin relacionarlas con vinculo a lo sexual.

 

En la siguiente viñeta clínica se plasman las ideas de perversión y perversidad que Dor describe: El paciente M. Es un hombre de cerca de 50 años que solicita una entrevista debido a la fuerte ansiedad que lo embarga, al presentarse se percibe a un hombre serio y decidido, sin embargo al hablar de las ansiedades que lo invaden se convierte en un hombre perseguido y empequeñecido. Comenta que la fuente de sus angustia es la duda que tiene ante su orientación sexual, ya que en algunas ocasiones tras haber bebido en exceso recurre a los servicios de sexoservidores transexuales, esto ha sucedido cada 3 meses (aproximadamente)  durante ya un par de años, y aunque disfruta de las relaciones sexuales que mantiene con ellos, al siguiente día se siente perseguido y mantiene la idea de que los demás se enteraran de su secreto. Aunado a esto comenta que disfruta de la pornografía, recurriendo a ella casi diariamente y excitándose viendo videos de contenido homosexual y transexual, esto puede suceder en casa o en su trabajo.

Al hablar de su familia, refiere que es un hombre divorciado y que mantiene relaciones sexuales ocasionales con mujeres a las que no les comenta que a la vez mantiene relaciones con prostitutas transexuales sin protección, lo que le hace pensar que puede ponerlas en riesgo.

Adicionalmente en lo que involucra a su trabajo, dice ser abogado penalista, especialista en defender a los criminales, especialmente a los violadores o secuestradores por lo que como el comenta “su trabajo es defender a los malandros”, en donde incluso tiene que escuchar continuamente las torturas que ellos comenten y tergiversar las situaciones para conseguir la absolución de sus clientes o penas mas bajas. 

 

Con una viñeta como esta se puede observar como la perversidad esta manifiesta en sus conductas sexuales riesgosas para sus parejas y para si mismo, además de su profesión, aunado a esto el elemento de perversión sexual esta presente esu elección de objeto homosexual en el que se desmiente la castración. Por tanto es importante denotar que un punto clave en el pensamiento de Dor será la idea de que toda perversidad tiene el elemento de perversión aunque no toda perversión puede contener perversidad.

 

Compartiendo la idea de separar a las perversiones de las expresiones sexuales no se pueden obviar las aportaciones de Joyce Mc.Dougall, que indaga no solo en la diferencia previamente mencionada, si no en las raíces tempranas de las diferentes expresiones de la sexualidad, a quienes ella nombrara neo sexualidades.

 

En esta propuesta McDougall remarcara el devenir en el intrincado entretejido de factores inconscientes que proveerán al individuo de identidad, la cual es un proceso que debe ser adquirido; dicha identidad piensa que puede ser heterosexual u homosexual, y mantiene la propuesta de la bisexualidad constitucional, sin embargo los fantasmas inconscientes relacionados a la sexualidad marcaran la estructuración de una orientación sexual o una neosexualidad.


 

Propondrá entonces que el gran reto de todo individuo en los momentos tempranos del desarrollo conllevara un monto importante de angustia al enfrentarse, a lo que denomina como,  la alteridad, a lo diferente, los otros y con ello a la posibilidad de enfrentarse a la diferencia de los sexos, en donde, a través de factores inconscientes, surgirá la posibilidad de generar una identidad de genero, identificándose como masculino o femenino. Como parte de este desarrollo y dándose un certero golpe al narcisismo, McDougall propone que hay dos situaciones universales que todo individuo tiene que sobrellevar para poder adquirir una identidad sexual y una identidad subjetiva, estas son el enfrentamiento a romper la ilusión primaria de fusión, de pertenecer a un vinculo omnipotente y a la bisexualidad omnipotente de pertenecer a los dos sexos, es decir asumir la alteridad y la monosexualidad. En añadidura a esto serán importantes las fantasías biparentales, o en otras palabras los deseos inconscientes dirigidos al bebé por parte, no solo de los padres, si no de su ascendencia.

 

Al enfrentarse a  la abolición de estas condiciones universales se pueden generar defensas que protejan de la amenaza de la perdida de identidad, estas defensas pueden presentarse en formas variadas como: la psicosomática, las actividades impulsivas, las adicciones ó las neosexualidades; en donde se provee de una protección como una “neorealidad” que resuelve conflictos que no pueden ser tramitados por otra vía.

 

En cuanto al tema de la homosexualidad me parece que McDougall no incluye a esta como una tramitación neosexual ya que comenta que en acuerdo con Freud reconoce el desarrollo de homosexualidades, así en plural, entendiendo el interjuego de diferentes factores que pueden desembocar en la génesis de una orientación sexual especifica, es decir que tanto la heterosexualidad como la homosexualidad se deben a este tejido de variables, siendo la única diferencia la elección de objeto; además de esto propone que la sexualidad no será un tema a resolver si el sujeto no se encuentra en sufrimiento o no esta totalmente deacuerdo con dicha elección, ya que en palabras de ella “nosotros no tenemos ninguna razón para desearles a estos pacientes otras metas eróticas; si esa es nuestra ambición, ¡el problema es nuestro, y no de ellos!”. (McDougall, 1995 p.229).

 

Quizás un ejemplo de neosexualidad sea el de Jazz el niño transexual que se catapulto a la fama en la televisión, al permitir que se hiciera un programa en donde se sigue su transformación en una chica adolescente. Pienso en la neosexualidad y el tema de la identidad y el temor a la perdida de la misma ya que en el desarrollo de Jazz los padres comentaban su ímpetu por las sirenas y el disgusto que provocaba en su hija, el observar sus genitales masculinos, situación que lo confundía y lo hundía en momentos depresivos; sin embargo el momento mas decisivo para Jazz no se trataba de que le permitieran vestir como una niña, si no de ser reconocido con una identidad femenina y un nombre que representara esto, surgiendo así Jazz.

 

Al pensar en la diferencia que plantea McDougal se pensara en las neosexualidades como la defensa ante la perdida de identidad y las perversiones que involucran no el acto sexual, si no que la teñirán los elementos de daño y dominio, por lo que se habla de las intensiones destructivas y de someter al otro a sus deseos.

 

En una viñeta que muestre la naturaleza de la perversión propuesta por Joyce MacDougall, se puede pensar el gerente de una  empresa mexicana que tras laborar durante algunos años en el mismo lugar, se descubre, por una queja de uno de sus subordinados, que a través de favores sexuales permitía privilegios en el trabajo, generando una situación degradante a los empleados hombres, que se acercaban a él en búsqueda de una mejor situación laboral; al ser enfrentado ante la situación se muestra poco sorprendido y se jacta de su posición para mantener su empleo, dejando una sensación incomoda en los demás compañeros de trabajo, incluso después de su despido.

 

Como un ultimo aporte teórico que brinde complejidad al tema que nos atañe, es meritorio dar un lugar a la posición post kleinana de Donald Meltzer, quien brinda una mirada fresca y novedosa a la comprensión no solo de las perversiones, si no de las expresiones sexuales en general, además de proveer un modelo que ilustraría a la salud mental. Aunado a lo anterior él mantiene una posición, acaso cercana a McDougall, en donde lo que definirá a la perversión no será el acto sexual, más bien se tratara de las motivaciones del sujeto.

En su propuesta Meltzer usa la metáfora de la escena primaria para mostrar la complejidad de las fantasías y la vida interna; en esta escena él identifica diferentes figuras que se relacionan  dinámicamente y marcaran los movimientos de la mente, se podría decir que de cierta manera se inspira en la idea de Klein de posiciones, en donde se fluye de una a otra, con la idea de Meltzer se fluye de un estado sexual de la mente a otro. 

 


Las figuras que Meltzer propone en esta escena son las de el padre y la madre, que contienen funciones fundamentales para sobrevivir y estructurar a la mente, por lo que serán los objetos que guíen al desarrollo de las otras partes de la mente que miran a estas figuras con la intensión de acercarse a las capacidades que representan; además de los padres se encontrarán los aspectos del self simbolizados por, el niño y la niña edípicos representantes de las conflictivas infantiles porpuestas por Freud y finalmente el Bebé dentro de la madre representante las fantasías de vida intrauterina.  La configuración de estas figuras tendrán por resultados diferentes estados sexuales de la mente con características particulares, estos estados pueden comprenderse de la siguiente manera:

 

  • Estado sexual infantil: en el cual lo que prima son las conflictivas edípicas y la identificación proyectiva, donde la motivación básica es la expulsión.
  • Estado sexual adulto: se da cuando los objetos parentales permean el funcionamiento mental y hay una predominancia de identificaciones introyectivas, no con objetos reales, si no con sus funciones; este será el estado mental que promoverá la idea de salud mental.
  • Estado sexual perverso:  en este estado se suma un personaje mas a la metáfora propuesta por Meltzer, constituyéndose el Outsider, que se trata de un objeto maligno y destructivo que busca seducir a los aspectos infantiles del self para sustituir a las funciones parentales que son entendidas como innecesarias y un obstáculo para los deseos que pugnan por cumplirse; dicha seducción funciona a través de un fenómeno denominado propaganda que busca convencer a las partes infantiles de lo valido de sus deseos; este será el modelo de perversión, teñido por la agresión, destrucción, en donde las leyes se desvirtúan.

 

Es importante remarcar el concepto de estado sexual de la mente, ya que de esta manera él entiende que toda actividad esta teñida por algún estado mental sin que se trate exclusivamente de una connotación fisiológica concreta; por lo que un estado infantil, adulto o perverso, podrá estar presente en cualquier actividad humana.

 

Para enmarcar el entendimiento del estado perverso en Meltzer pienso en la siguiente viñeta clínica:

 

El paciente V. Un hombre homosexual de cerca 30 años asiste a sesión después de un periodo de 2 semanas de no presentarse a las mismas por motivos de trabajo, durante la misma comenta que no tiene mucho de que hablar ya que se siente particularmente tranquilo, aunque piensa que hay un tema irrelevante que estaba pensando, en relación a su pareja con quien pensó, había resuelto una situación que lo había mantenido intranquilo, esto debido a que V. Se ha sentido sexualmente frustrado y deseaba probar tener relaciones con otros hombres, lo que sabe produciría malestar en su pareja, sin embargo comenta que se armo de valor y le comenta a su novio que el mantener parejas alternas no tiene nada de malo ya que él entiende que a veces no pueden complacer todos sus deseos sexuales y que mientras no supieran de sus conquistas no implicaba ningún daño, equiparándolo a una masturbación y a las otras posibles parejas como juguetes sexuales; ante la propuesta su pareja termina confundido aunque promete que lo pensara, lo que deja a V. Con una sensación de alivio y victoria. Al interpretar a V. Que sus argumentos asemejaban una campaña política (propaganda) en donde se encontraba hasta incluso una idea antropológica de cómo la monogamia es imposible, quizás lo que complacía eran sus ganas de no limitarse y procurar cuidados y esfuerzo a su pareja actual; ante esto el contesta que entiende y se siente molesto por que yo haya descubierto sus intenciones.

 

Otro ejemplo:

 

En la obra de Alessandro Baricco “Mr. Gwyn” se plasma la historia de un escritor que cambia de profesión y decide convertirse en retratista, creando historias que representan a las personas, como en una pintura. Para lograr su cometido crea un método que involucra permanecer durante cerca de un mes con su “modelo”, en un espacio a solas y donde la comunicación no seria necesaria. Al progresar con su nuevo trabajo llega una chica a su estudio que provoca al retratista a romper las reglas de distancia y ella misma confiesa que no le interesaba el retrato que él pudiera hacerle, si no mostrar que ella podía desafiar y ganar, a pesar de deshacer el proceso del retrato.

 

Es así que la aportación de Meltzer resulta valiosa ya que su intención no esta en entender la patología del acto sexual o sus elecciones de objeto, si no en las motivaciones inconscientes de los actos, como espero haberlo planteado claramente con los anteriores ejemplos.

 

Existen muchas otras teorías que buscan hacer una especie de conciliación al pensar a la homosexualidad y las perversiones, incluso en la actualidad en donde los desarrollos americanos guiados por los aportes relacionistas se basan en gran medida en las teorías de genero y la teoría queer, tomando un lugar privilegiado el papel concreto y real de los objetos, y dejándose de lado lo intrincado de toda orientación sexual; sin embargo resulta interesante denotar que en una búsqueda realizada en el Psychoanalytic Electronic Publishing y especialmente en el American Journal of Psychoanalyse no hay artículos que aborden el tema de la perversión desde hace cerca de 15 años, por lo que aunque existen propuestas que pueden resultar tajantes, enmarcan el complejo mundo interno de fantasías, así como las diferentes variantes de la mente humana.

 

La homosexualidad así como la perversión han mantenido un fuerte lazo de unión a través del entendimiento psicoanalítico, pero deacuerdo con los desarrollos revisados, quizás el aporte mas valioso es la comprensión de los aspectos destructivos en la perversión que pueden estar presentes en cualquier orientación sexual y que serán clave para entender el tipo de estructuras y tratamientos que debemos de conceptualizar.

 

Bibliografía

  • Baricco A., (2012). Mr. Gwyn. Barcelona, Anagrama.
  • Quinodoz J.M., (2004). Reading Freud a chronological exploration of Freud’s writtings. London, Routledge.
  • Freud S. (1905) Obras completas. Volumen 7. Buenos Aires, Amorrortu.
  • Freud S. (1905) Obras completas. Volumen 21. Buenos Aires, Amorrortu.
  • Freud S. (1905) Obras completas. Volumen 23. Buenos Aires, Amorrortu.
  • McDougall J. (1995) Las mil y una caras de Eros. México, Paidós.
  • Khan M. (1987) Alienación en las perversiones. Nueva Visión.
  • Socarides C.H. (1988) Las perversiones sexuales. Origen preedipico y terapia psicoanalítica. México, Gamma.
  • Socarides C.H. (1968) The overt Homosexual, NY, Grune and stratton.
  • Laplanche J., Pontalis J. (1964) Diccionario de psicoanálisis. México, Paidós.
  • Meltzer D. (1973) Estados Sexuales de la mente. México, traducción de Jaime del Palacio.
  • Fano S. (2001) Introducción a la obra de Meltzer. Mécico, traducción de Jaime del Palacio.
  • Drescher J. (2008) A history of Homosexuality and Organized Psychoanalysis, American Academy of Psychoanalysis and Dynamic Psychiatry.
  • Drescher J. (2002) Homosexuality and psychoanalysis Revisited, Journal of gay and lesbian mental health.
  • Flanders S. (2016) On the subject of homosexuality: what Freud said, international Journal of Psychoanalysis, 97: 933-950
  • Dor J. (1988) Estructura y perversiones, Buenos Aires, Gedisa. 

"Ogden y la dialéctica de los inconscientes"

Uriel Varela

Psicoterapeuta Psicoanalítico

09. 09. 16

 

Cuando Ogden habla del sujeto dialécticamente constituido como fenómeno de la clínica -sujeto en construcción y reconstrucción perpetua- simultánea e involuntariamente nos habla de los orígenes de la creación de su propia obra. 

Y es que, al adentrarnos a sus escritos, en donde el trabajo psicoanalítico se emparenta con aquel del artista sensible, no podemos sino observar un diálogo constante entre el autor y sus objetos internalizados. 

 

Klein, Winnicott, Bion y desde luego Freud, aparecen como personajes interactuando en la mesa del banquete platónico en donde las ideas se presentan, se cuestionan, se juegan, se sueñan, se niegan y se reformulan con tal creatividad que no pueden sino dejar la sensación de originalidad; la sensación de que un viejo concepto es enunciado por primera vez. 


 

Bajo esta perspectiva, podemos decir que Ogden es kleiniano, bioniano y winnicottiano y al mismo tiempo no es nada de eso; allí radica su unicidad. Su obra es en sí misma el tercer sujeto dialécticamente constituido y con eso me siento con todo el derecho de decir que Ogden es también hegeliano. 

 

Ahora bien, no debemos olvidar que su obra, representante de esa tensión dialéctica en movimiento continuo, es resultado del trabajo con hechos clínicos; de dos subjetividades que se superponen en el consultorio analítico. Lo que obtenemos de Ogden no es producto de la especulación sino de la experiencia, y es así como él mismo describe el proceso psicoanalítico antes que cualquier otra cosa; como una experiencia emocional. Pienso que el valor de las ideas de un autor radica en su capacidad para iluminar fenómenos clínicos que en el pasado fueron oscuros o inadvertidos y lo que Ogden logra hacer es abrir un nuevo paradigma de trabajo analítico.

 

La idea de que las reacciones emocionales del analista dentro de la sesión son de esencial importancia para el entendimiento del paciente no es nada nuevo. Ese fenómeno llamado contratransferencia ha sido estudiado por un indeterminado número de autores comenzando por el mismo Freud, quien afirmó que algunos pacientes -por su historia y fijación al trauma- no pueden sino provocar sentimientos de odio y rechazo a su analista (1920). 

 

 

Sin explicitarlo, Freud se adentra al campo de la intersubjetividad en el encuentro con el paciente y comienza a delinear lo que años después será uno de los conceptos kleinanos más valiosos para la clínica:  la identificación proyectiva. 


 

Partiendo de esta noción, los analistas a lo largo del siglo pasado fueron deconstruyéndola para darle un valor y uso clínico particular (recordemos “El odio en la contratransferencia” de Winncott (1947), por mencionar sólo uno). 

Pero la reformulación más coherente e integradora se encuentra en la obra de Ogden, quien no se detiene en decir que Melanie Klein perdió de vista el valor interpersonal-comunicativo de la identificación proyectiva al localizarla en el interior del individuo habitado por objetos, sino que también se atreve a decir que:

 

"la identificación proyectiva no es un concepto metapsicológico ni una  construcción teórica, sino un fenómeno de la experiencia en sí misma;fenómeno compuesto de sensaciones, ideas y afectos puestos en acción en la interacción dialéctica de dos subjetividades en comunicación inconsciente". 

 

En la ecuación ogdeniana de la identificación proyectiva ocurren tres pasos:

 

1)  El paciente experimenta elementos intolerables asociados a partes de su self u objetos internalizados proyectándolos en el analista.

 

2)  El analista se identifica inconscientemente con dichos elementos que ejercen una presión interna llevándolo a experimentarlos en su propia persona. Hasta aquí, el proceso descansa en la fantasía inconsciente de que objeto y sujeto son uno solo.

 

3)  Los elementos son reintroyectados por el paciente si el analista logra procesarlos y devolverlos, modificando partes del self y de los objetos. Desde luego que estos pasos no son estáticos ni lineales; ocurren en constante movimiento dialéctico en donde las subjetividades de ambos participantes están simultáneamente separadas  y unidas, creando ese tercer sujeto analítico.  Y es que:

 

“no se puede comenzar a comprender al sujeto o al objeto aislados uno del otro” (Ogden, 1993). 

 

Así, la relación transferencia-contratransferencia toma un nuevo matiz; los universos subjetivos de ambos participantes en su totalidad se ponen en juego en el marco de la sesión, creando un universo subjetivo compartido, una nueva subjetividad con la cual se trabaja analíticamente siempre para el beneficio del paciente, aunque secundaria e inevitablemente el analista también resulte beneficiado.

 

Mi burda explicación de la reformulación del concepto de identificación proyectiva no es sino un pretexto para ilustrar este cambio de paradigma en el trabajo psicoanalítico; cambio que se ha producido gradualmente a través de muchos años y de una multiplicidad de autores sensibles y creativos, y que –de acuerdo a mi apreciación personal- alcanza su máxima expresión en los escritos de Ogden. 

 

En este nuevo paradigma la experiencia total del analista como persona, sus estados psicológicos, “el ensimismamiento narcisista, la rumia obsesiva, la ensoñación, las fantasías sexuales” (1994), sus objetos internos y las experiencias ligadas a cada uno de ellos, se ponen al servicio del paciente para que en su interacción del juego dialéctico intersubjetivo “pueda hacer cambios psicológicos que le permitan vivir su vida de la manera más completamente humana” (1996).

 


"TERAPIA PSICODINÁMICA SISTÉMICA INTEGRATIVA: UNA PROPUESTA DE INTERVENCIÓN PARA ADOLESCENTES CON TRASTORNO LÍMITE DE LA PERSONALIDAD Y SUS FAMILIAS"

Carlos Fernando Soto Chico 

Psicoterapeuta

10. 08. 2016

Resumen

En este trabajo se plantea una propuesta de intervención para adolescentes con trastorno limítrofe de la personalidad y sus familias a partir de la Terapia Psicodinámica Sistémico Integrativa (TPSI). Primeramente, se realiza una  definición del trastorno limítrofe y sus características desde la propuestas de Otto y Paulina Kernberg; posteriormente, se indica cómo es que se realiza el tratamiento de la psicoterapia expresiva propuesta por Otto Kernberg (1979) en el tratamiento individual y al final, cuáles serían los pasos a seguir en la TPSI para el abordaje particular de este trastorno en un adolescente y su familia, adecuando la propuesta de Aldrete (2008) al trastorno limítrofe de la personalidad en particular. 

 

Introducción

 El trastorno limítrofe de la personalidad es uno de los que actualmente más se presentan en el espacio clínico para su abordaje individual, siendo el modelo de la psicoterapia con enfoque psicoanalítico uno de los que mejor respuesta de abordaje ha dado a este padecimiento; sin embargo, aún hay varios aspectos del paciente limítrofe que no se abordan debido a las características propias de esta terapia. 

 


Por otro lado, la Terapia Psicodinámica Sistémico Integrativa (TPSI) surge gracias al trabajo de Aldrete (2008), quien se encargó de revisar e integrar las fortalezas del enfoque sistémico y del psicoanalítico vincular para lograr una integración de ambos y crear a partir de éstos un modelo de abordaje psicoterapéutico familiar que contempla los aspectos estructurales, jerárquicos y de roles de las familias, pero a la vez que profundiza en su psicodinamia, dando particular atención a los fenómenos inconscientes que rigen los vínculos de cada uno de los miembros. 

 

El trastorno límite de la personalidad tiene como parte de su etiología una dinámica familiar que es caótica, con patrones de conducta limítrofes y con una estructura familiar que ha fomentado el surgimiento de un sujeto que presenta este trastorno, quien es más bien, el síntoma de esta dinámica familiar. Debido a sus características de desarrollo, el sujeto adolescente es un buen blanco para ser el depositario de la sintomatología familiar, ya que al estar en un proceso de desarrollo en donde su psiquismo está estructurándose es vulnerable a adoptar características patológicas; pero al ser la adolescencia un momento transitorio, aún existe la posibilidad de que el adolescente con una intervención profesional adecuada pueda en la adultez tener una estructura psíquica más integrada. El trastorno limítrofe de la personalidad según Kernberg (2002) surge por una dificultad en el proceso de separación-individuación, y según Blos (1971 en la adolescencia hay un segundo proceso de individuación, por lo que es posible que si se aborda al paciente en esta etapa se pueda guiar a una estructura de tipo más neurótica. 

 

Trastorno límite de la personalidad

Hace poco más de un siglo, el psicoanálisis freudiano propuso una clasificación de los trastornos mentales dividiéndolos básicamente en tres grandes apartados: neurosis, psicosis y perversiones; esta clasificación estuvo rigiendo gran parte del trabajo psicoterapéutico al momento de realizar evaluaciones, diagnósticos e intervenciones; sin embargo, la experiencia de profesionales clínicos posteriores daba cuenta de que esa propuesta necesitaba agregar nuevos aspectos que estaban presentándose en la clínica, puesto que había pacientes que presentaban diferentes características y síntomas que no lograban tener una explicación desde esa mirada, debido a estas problemáticas es que surge una nueva propuesta que no niega a la primera, sino que la amplía. 

 

Kernberg (1979) propone el término “organización fronteriza de la personalidad” que se refiere a una “organización patológica de la personalidad, específica y estable y no un estado transitorio que fluctúa entre la neurosis y la psicosis” (Kernberg, 1979, p. 19), dentro de esta categoría entran los trastornos límites, narcisistas y antisociales de la personalidad, en este trabajo se aborda únicamente el primero, del cual en el caso de los adolescentes debe hacerse un diagnóstico diferencial para distinguirlo de un estado transitorio del desarrollo normal. 


 

Según el DSM-IV el trastorno limítrofe de la personalidad corresponde a “un patrón generalizado de inestabilidad en las relaciones personales, imagen de sí mismo y afectos, junto con una notable impulsividad”. Este trastorno puede deberse a una alteración de las funciones neurológicas, a una dificultad en el proceso de separación – individuación y/o a un ambiente patológico.  

Kernberg (2002) describe diversos tipos de alteraciones, el primero es en el desarrollo en el cual el sujeto es incapaz de tener un pensamiento abstracto acorde a su edad cronológica y no ha establecido su rol sexual adecuadamente. En el segundo, su estructura psíquica se ve alterada por la pobreza yoica que incide en su sentido identidad al no tener una constancia objetal. Finalmente, se altera de igual manera el sentido de sí mismo  por las fijaciones regresivas, por no tener una autoestima realista y por su incapacidad de experimentar placer de las relaciones interpersonales o sexuales. 

 

Un factor que incide de manera importante son las relaciones objetales internalizadas del sujeto con trastorno limítrofe. Este sujeto en su infancia tuvo una relación con su madre que se caracterizó por la idealización primitiva, en donde la madre era percibida como controladora e invasiva, dando pauta al uso del mecanismo de la escisión. Las relaciones en casa se caracterizaban por la exclusión de un miembro de la pareja (madre o padre) en donde el sujeto limítrofe veía a uno de ellos como rival, dando paso a la envidia y la hostilidad. 

 

En función de lo anterior, es posible apreciar la gran incidencia que tiene la familia para el desarrollo del trastorno limítrofe de la personalidad en alguno (s) de sus integrantes, puesto que se ha descubierto que las familias con características caóticas, de inestabilidad, que tienen omisión de cuidados y abuso emocional, son propicias para el surgimiento del trastorno, porque generalmente tienen crisis matrimoniales, escenarios violentos, abuso de sustancias y frialdad emocional. Además hay pocos valores éticos y morales, así como divorcios y episodios depresivos por alguno de los padres. Los investigadores afirman que las experiencias de los padres afectan el desarrollo de los hijos por la repetición de los patrones patológicos (Kernberg, 2002). 

 

De igual manera, las relaciones interpersonales se ven afectadas debido a su incapacidad de relacionarse con objetos totales, ya que cosifica al otro, utilizándolo. Debido a esto tienen malas relaciones con sus compañeros y aunque tienen habilidades sociales, son incapaces de establecer lazos afectivos lo que les genera una sensación crónica de vacío.  Particularmente, se puede observar ira intensa, exigencia coercitiva, comportamiento de explotación y una falta de tacto en las relaciones. 

 

A partir de lo anterior, es posible observar cómo es que las características de estos sujetos permean tanto su estado individual como sus relaciones con su familia y el entorno. El tratamiento psicoterapéutico tradicional ha mostrado un interés en el abordaje del aspecto intrapsíquico, lo cual ha sido de gran ayuda puesto que gracias a ello se han podido ir abordando y descubriendo cuáles son los mecanismos psíquicos que imperan en la estructura psíquica. Sin embargo, en muchas ocasiones el tratamiento (a pesar del uso de fármacos) no ha sido del todo favorable, puesto que se encuentran con otros factores incidentes como lo es la familia. 

 

Abordaje Psicoterapéutico Clásico del Trastorno Límite de la Personalidad

Por sus características, el trastorno limítrofe de la personalidad necesita de un abordaje específico que contemple el tipo de transferencia y contratransferencia que tienen estos pacientes, así como los mecanismos de defensa de los que echa mano. Kernberg (1979) habla del uso de la terapia de apoyo como una opción de tratamiento. La  “finalidad de este tipo de psicoterapia es reforzar la organización defensiva del paciente, impidiendo la aparición de las pautas transferenciales primitivas y contribuyendo a la formación de una relación operativa destinada a ayudar al paciente a lograr patrones de conducta más adaptativos” (p. 75). De esta manera es posible impedir la psicosis transferencial, aunque muchas veces el tratamiento fracasa por no poder establecerse una alianza terapéutica, por lo cual este mismo autor la descarta. 

 

Por lo anterior, Kernberg (1979) propone una terapia distinta y se refiere a un tipo de psicoterapia con orientación psicoanalítica que introduce modificaciones técnicas en la situación analítica, cuyas principales modificaciones son: 

 

  1. Elaboración y desviación de la transferencia negativa en la interacción terapéutica.
  2. Señalamiento e interpretación de las maniobras defensivas patológicas.
  3. Medidas necesarias para bloquear la exoactuación de la transferencia.
  4. Utilización de factores estructurantes ambientales.
  5. Abordaje selectivo de aspectos transferenciales y de la vida del paciente que produzcan debilitamiento yoico y disminución de la prueba de realidad.
  6. Expresión de transferencia positiva y señalamientos parciales para mantener la alianza terapéutica. 
  7. Liberar la capacidad de desarrollo genital más maduro de sus intrincaciones con la agresión pregenital. 

 

A esta se le conoce como psicoterapia expresiva y como se observa, es distinta al psicoanálisis clásico, puesto que permite en momentos justificados poder romper con la neutralidad técnica del terapeuta, así como la interpretación del aquí y ahora de la transferencia. Además, se realiza cara a cara y le da un énfasis a la contratransferencia, la cual se convierte en una herramienta fundamental para obtener información del paciente que de otra manera sería difícil de acceder. Gracias a esta posibilidad se estructuran mejor las sesiones y se evita el acting-out  y/o la depresión del paciente.

 

En el caso del tratamiento recomendado para adolescentes hay similitudes con el del adulto, pero Kernberg (2002) propone otras consideraciones más:

 

  • En el adolescente limítrofe el desarrollo no se detuvo, sino que tomó otro camino, por lo que es necesario deshacer y resolver la patología extrema de carácter y las configuraciones conflictivas. 
  • La debilidad yoica en el adolescente limítrofe no es inherente, sino que corresponde a un repertorio de maniobras de defensas no adaptativas.
  • El adolescente limítrofe puede tener breves episodios psicóticos relacionados con el estrés o con síntomas paranoides; sin embargo, es necesario descartar psicosis en el diagnóstico diferencial.

Estas propuestas son de las más utilizadas en el tratamiento clínico, donde se abordan aspectos intrapsíquicos y se limita a la relación paciente-terapeuta. Si bien su abordaje toma en cuenta aspectos de tipo familiar-ambiental, estos no son considerados a fondo como para tener una propuesta de intervención que los contemple ampliamente. 

 

Analizabilidad del Paciente

Un buen o mal pronóstico de tratamiento psicoterapéutico sea individual o sistémico integrativo debe considerar algunos aspectos propios de la estructura psíquica así como del tipo de relaciones objetales que haya internalizado el paciente. 

 

Para Kernberg (1979) un buen pronóstico dependerá de:


  • Un superyó con buen nivel de integración, abstracción y despersonificación que estimule la integración del yo.
  • Sistemas de valores internalizados.
  • Relaciones objetales que no estén completamente dominadas por sus conflictos primitivos.

 

Por otro lado, el pronóstico negativo dependerá de:

  • Una fusión patológica de imágenes totalmente buenas de sí mismo con imágenes idealizadas de los objetos.
  • Uso de mecanismos de defensa muy primitivos que no permitan la integración del sí mismo. 
  • Identificación con precursores superyoicos marcadamente sádicos.

 

Una nueva propuesta de tratamiento: Terapia Psicodinámica Sistémico Integrativa (TPSI)

La TPSI es una propuesta que realiza Aldrete (2008), y consiste en una integración del modelo sistémico estructural y el psicoanalítico vincular. El primero según Ochoa (1995) tiene como objetivo terapéutico modificar la organización, los límites entre subsistemas y las jerarquías de la familia a través de la introducción de novedad y diversidad en las formas estratégicas de ésta, las cuales sustituirán las formas patológicas que los habían colocado en una posición desorganizada. 

Por su parte, la terapia psicoanalítica vincular se encarga del estudio y abordaje de las configuraciones vinculares familiares, las cuales según Cesio (1999, en Aldrete 2008) son las formas prototípicas en las que se organizan los integrantes de un grupo familiar por determinaciones del orden inconsciente. Esto incluye los ensambles y pactos inconscientes que constituyen los modos específicos de las especulaciones también inconscientes que se entrelazan en el vínculo de la familia. Esta configuración está compuesta por una parte del yo, una parte del otro y una envoltura afectiva que los liga. 

 

A partir del estudio y la integración de las dos propuestas anteriores la TPSI busca que la interacción familiar refleje y promueva las diferentes configuraciones vinculares a partir de la consideración de la estructura familiar en su forma de roles y jerarquías, así como a través de las configuraciones inconscientes que surgen en las relaciones vinculares que se gestan en ella. 

 

Esta propuesta puede ser útil para el abordaje de diversos trastornos, por esto se considera que sería oportuna para el tratamiento del paciente con trastorno limítrofe de la personalidad, porque como se señaló en apartados anteriores, la familia de estos sujetos es una pieza fundamental para que se desarrolle esta patología; sin embargo, en la propuesta clásica el trabajo con ella se ha dejado de lado. 

 

Gracias a este modelo es posible abarcar aspectos intrapsíquicos como los que propone Kernberg, pero a la vez incidir en un espacio que había estado siendo ignorado y que es pieza angular. Además algunas investigaciones han dado cuenta de que muchos de los pacientes que han tenido un avance en el tratamiento individual, recaen debido a la dinámica patológica que hay en sus hogares. En el caso del trastorno límite se observa que es precisamente la familia un espacio que orilla a que surja la patología, por lo que desde esta mirada debe atenderse prioritariamente para que el pronóstico mejore, ya que como menciona Berenstein (1991) la familia es vista como una estructura de formación que media entre los individuos y la sociedad que los rodea y es la que permite el desarrollo social de un individuo con otros. 

 

Desde este modelo se propone abordar los siguientes aspectos con el adolescente con trastorno limítrofe y su familia: 

 

A) Foco terapéutico:

El terapeuta observará la interacción familiar, los límites y formas de comunicación que se manifiestan en la familia para entender los roles, jerarquías y el orden de los subsistemas. Además, deberá revisar los acuerdos inconscientes que se gesten en el espacio intersubjetivo, para entender las ganancias secundarias. 


B) Temporalidad y plano de trabajo:

El terapeuta indagará la interacción consciente familiar, así como los vínculos y acuerdos inconscientes. Una de las características de las familias con componentes limítrofes es que presentan límites difusos, por lo que en estos primeros encuentros del terapeuta con el grupo familiar deberá notar cuáles son éstos límites, quién los lleva a cabo, si difieren en algunos de los miembros y cuál es el la interacción del adolescente con trastorno limítrofe con sus pares y superiores, primero de forma consciente y posteriormente en estructuras más inconscientes. 


C) Intervención terapéutica:

La intervención del terapeuta será siempre en función del motivo de consulta y del contexto, teniendo en cuenta la empatía y actuando de manera activa o pasiva dependiendo del objetivo del tratamiento. La intervención terapéutica en adolescentes, como señala Salles (2003) tendrá como objetivo el fortalecimiento yoico del paciente y además de su familia, así como una reorganización estructural en donde los límites sean claros y se respeten las jerarquías. No se busca una modificación profunda de los conflictos infantiles, sino una adaptabilidad de la familia.  


D) Duración del tratamiento:

La propuesta de Aldrete va de corto a largo plazo, en este caso particular se recomienda a corto plazo que se trabaje de 1 a 2 sesiones por semana dependiendo de la complejidad del trastorno limítrofe en el adolescente y su familia. A largo plazo deberá dársele un seguimiento al adolescente mientras dure esta etapa en función de lo que determine el terapeuta, de acuerdo a la presencia o ausencia de síntomas que son vistos desde este enfoque como producto de una configuración vincular que cuando se mantienen en uno o varios integrantes de la familia debido a los acuerdos inconscientes familiares, fomenta el equilibrio disfuncional de la familia. 


E) Técnicas y estrategias: 

Se tomarán en cuenta estrategias tanto de la terapia sistémica como de la psicoanalítica vincular, las cuales se utilizarán de acuerdo a la interacción y dinámica familiar que se presente dentro del espacio terapéutico. Al momento de intervenir el terapeuta deberá contar con habilidad para identificar el nivel de integración yoica del paciente, qué tan aceptado es su rol como terapeuta en la familia y cómo está integrada la configuración familiar para que sus intervenciones se den en función de estos factores. Algunas de las técnicas a utilizar se presentan en el cuadro 1


TÉCNICA

APLICACIÓN



 

Coparticipación

 


Permite la neutralidad técnica del terapeuta al haber otro u otros profesionales presentes.



 

 

 

Desafío


Escenifica una pauta disfuncional permitiendo que el terapeuta intervenga y se establezca la relación terapéutica. La focalización e intensificación  se centrarán en fortalecer la yoicidad del paciente y su grupo familiar.



 

 

 

 

 

 

Intervención reestructurante


La familia del paciente limítrofe está poco estructurada y con límites difusos, por lo que la intervención reestructurante permitirá establecer límites claros, desequilibrar a la familia para que se modifique adecuadamente su jerarquía en donde no haya díadas, sino relaciones bien definidas dadas por los roles, y la complementariedad brinda la capacidad de que la familia vea el problema del adolescente como una situación a la que contribuye globalmente.



 

 

 

 

Intervención de cambio de visión


A diferencia de la terapia individual, en la TPSI se busca una modificación del patrón patológico de las relaciones familiares y gracias la intervención de cambio de visión la familia del sujeto con trastorno límite podrá modificar sus constructos cognitivos gracias a las intervenciones paradójicas del terapeuta.



 

 

 

 

 

Interpretación de la transferencia


Se realizará cuando se haya establecido una relación terapéutica y se hará en el aquí y ahora, teniendo cuidado de las respuestas del paciente o sus familiares si es que ésta se torna negativa, además de que deberán interpretarse las defensas primitivas a medida que se activen en la relación terapéutica para contribuir así al fortalecimiento yoico.



 

 

 

 

 

Interpretación de la contratransferencia


Es una técnica primordial en el trabajo con estas familias, pues permite al terapeuta a través del análisis de su propia actitud saber de las reacciones emocionales del paciente y su familia dejando ver sus niveles de regresión. En el trabajo con pacientes limítrofes debe prestar atención a su intensidad de respuesta, porque ello es un indicador de los estados regresivos del paciente o del grupo familiar.



 

 

Señalamiento


Permite al terapeuta resaltarle a los participantes el uso que hacen de mecanismos de defensas primitivos en ese preciso momento, lo cual facilita el cambio de visión y la probabilidad de un insight en el grupo familiar.



 

 

 

Confrontación


Deberá utilizarse únicamente en pacientes con trastorno límite superior y con familias con una configuración familiar medianamente integrada, debido a que de no ser así, puede generar respuestas contraindicadas para un buen pronóstico del tratamiento.



 

 

 

 

 

Interpretación mutativa


Hace que el terapeuta opere como un superyó auxiliar para la familia, el cual actúa distinto al objeto internalizado por el paciente y la familia, permitiendo que éstos integren e internalicen un nuevo objeto más real, diferente al primitivo. Estas interpretaciones deberán hacerse de forma inmediata, específica y progresiva durante el tratamiento. 



Cuadro 1. Técnicas de la TPSI y su aplicación en el tratamiento del adolescente limítrofe y su familia.

 

F) Metas y objetivos del tratamiento:

Promover el insight en la familia para cambiar pautas de organización, límites entre subsistemas y jerarquías. Además, trabajar tramas interfantasmáticas y acuerdos inconscientes con la finalidad de hacerlos conscientes para evitar la repetición (que es una de las causas principales para que se presente este trastorno) y favorecer la elaboración.

 

Conclusión

El trabajo con adolescentes ha sido motivo de estudio por diversas propuestas psicoterapéuticas, cada una teniendo un impacto en alguna esfera importante del sujeto, pero no logrando abarcar otras. En el caso de la TPSI se aprecia una propuesta que es ambiciosa, porque contempla aspectos individuales, familiares, inconscientes y sistémicos del adolescente y su familia, por lo que un tratamiento con esta perspectiva se considera más holística e integral.

 

Al igual que con la otras psicoterapias, hay aspectos que no pueden profundizarse por la misma configuración de la terapia, por lo que las expectativas de cambio recaen en aspectos de adaptación, funcionalidad y configuración vincular; sin embargo, considerando particularmente el trastorno limítrofe en adolescentes y la propuesta señalada, es viable que exista un abordaje exitoso en lo que a estos aspectos refiere. 

 

El trabajo que realizó Kernberg es indudablemente de los más claros y específicos en lo que al trastorno limítrofe de la personalidad refiere y la propuesta de abordaje a partir de la TPSI logra integrar bastante bien muchos de sus postulados, agregando un aspecto fundamental que es el trabajo con la familia, lo cual complementa su propuesta. 

 

Es importante señalar que el terapeuta debe contar con habilidades bien desarrolladas en lo que refiere al trabajo psicoanalítico y con familias, pues deberá considerar que habrá diversas transferencias en juego, intentos de boicot por algunos integrantes del grupo y en ocasiones varios rechazos a las intervenciones que pueda realizar al tratarse de familias con características limítrofes, que como se mencionó en este escrito, tienden a tener problemas en sus relaciones de pareja y familiares y su configuración vincular es caótica y compleja. 

 

Finalmente, este trabajo es una propuesta de tratamiento que invita a contemplar el trabajo de terapia familiar desde un enfoque psicoanalítico, permitiendo que estas áreas de intervención converjan hacia un mismo camino: un tratamiento más eficaz para la sociedad y sus actuales demandas. 

 

Bibliografía

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