Psicoterapia Infantil

la Psicoterapia infantil es un proceso que da lugar a la elaboración en la mente del niño, con el propósito de darle herramientas para enfrentar experiencias y situaciones dolorosas.

Se brinda un espacio y tiempo propios, donde se permite la expresión absoluta de los contenidos positivos y negativos del menor. Por medio del trabajo terapéutico se busca hacer su vida más gratificante, placentera y productiva.

 

"El juego es la técnica utilizada para conocer y explorar la mente del niño. Se puede observar lo que ocurre en el mundo interno del pequeño por medio de ésta, haciéndolo de una forma lúdica para el paciente".

 

 El objetivo principal de la psicoterapia con niños, es que reconozcan sus problemas, los comprendan y de esta manera lleguen a aceptarlos para aprender a controlar lo doloroso de su situación, llevándolos a la superación de los mismos.

 

La conducta es la que refleja cuando el niño atraviesa por problemas psicológicos. El cambio repentino en su conducta puede ser producto ante una posición difícil.

 

Algunos de los efectos externos que se pueden observar cuando ocurre un conflicto  interno, son los siguientes:

  • La agresividad e impulsividad.
  • La desobediencia excesiva.
  • Depresión.
  • Bajo rendimiento escolar.
  • Fobias escolares y/o sociales.
  • Inhibición en lo social y/o conductual.
  • Trastornos del sueño.
  • Eneurosis y/ó encopresis.
  • Desórdenes en la alimentación, etc.

 

Existen una gran variedad de problemas que pueden afectar al niño y tienen consecuencias en lo personal, en su desarrollo, en lo emocional, lo académico, en lo social y en lo motriz. Estos problemas pueden ser extremadamente lacerantes, generando un deterioro, dolor y tensión en el pequeño.

 

 

A continuación algunos de los problemas más comunes que causan dolor emocional en un niño:

  • Los de carácter familiar.
  • El  divorcio.
  • Conflictos de los padres.
  • El nacimiento de algún hermano.
  • Las pérdidas de figuras significativas.
  • Violencia psicológica, física o de índole sexual.
  • Dificultades sociales.
  • Cambio de residencia o de colegio.
  • Situaciones traumáticas, etc. 

 

La conducta es la que refleja cuando el niño atraviesa por problemas psicológicos. El cambio repentino en su conducta puede ser producto ante una posición difícil.

 

Algunos de los efectos externos que se pueden observar cuando ocurre un conflicto  interno, son los siguientes:

 

  • La agresividad e impulsividad.
  • La desobediencia excesiva.
  • Depresión.
  • Bajo rendimiento escolar.
  • Fobias escolares y/o sociales.
  • Inhibición en lo social y/o conductual.
  • Trastornos del sueño.
  • Eneurosis y/ó encopresis.
  • Desórdenes en la alimentación, etc.